
- Las aguas residuales domésticas, son aquellas que se utilizan, por ejemplo, en cocinas, baños o lavadoras de casas y apartamentos; antes de llegar a ríos y quebradas deben descontaminarse en plantas de tratamiento, un proceso que suele ser muy costoso. Pero, si desde que se planifica la construcción de una infraestructura de este tipo, se consideran factores como la reducción del consumo energético, se tendría un impacto positivo, cercano al 99,5 %. Una guía ayuda a hacerlo.
Andrés Felipe Dimas Turmequé, magíster en Ingeniería – Recursos Hidráulicos, de la Facultad de Ingeniería y Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Manizales, propone una metodología centrada en la eficiencia energética, la cual podría convertirse en una herramienta para diseñadores y evaluadores de proyectos de plantas de tratamiento de aguas residuales (PTAR) en pequeñas y medianas poblaciones colombianas.
Según el magíster, “los sistemas de este tipo construidos en Colombia tienen un algo consumo de energía, lo que influye en los costos de operación y mantenimiento, que se ven reflejados en las facturas que deben pagar los usuarios”.
Estimaciones del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, la energía eléctrica representa entre un 10 % y un 40 % de los costos totales de la operación de los sistemas de tratamiento de agua (potabilizadoras y residuales), llegando en muchos sistemas a valores cercanos al 10 % de los costos totales de un sistema de acueducto o alcantarillado.
https://www.iagua.es/noticias/universidad-nacional-colombia/eficiencia-energetica-clave-elegir-sistema-idoneo-tratamiento

